lunes, 10 de octubre de 2016

LEVANTANDO EL VUELO


Cada libro que levanta el vuelo entre mis manos para anidar en su nuevo hogar, es como una pluma en las alas del alma, un soplo de vida que, como la paloma del cenáculo, me ilumina con sus lenguas de fuego. Imagino tus manos librándolo del sobre, acariciando sus hojas y tu mirada recorriendo sus profundos secretos con cálido deseo. Yo te entrego mi obra inacabada para que la hagas tuya, la completes y la conviertas en única e irrepetible, ese poemario que acunas en tu pecho es ya tan tuyo como mío, porque tú le has infundido el alma, tu alma.